Arzobispo Morel Diplán condiciona éxito de reforma policial al trato ciudadano
El arzobispo de Santo Domingo, Carlos Tomás Morel Diplán, afirmó que la verdadera transformación de la Policía Nacional no depende de la modernización de equipos o uniformes, sino del comportamiento de los agentes en las calles. Durante la homilía por el Día de San Judas Tadeo, el prelado enfatizó que el cambio institucional debe manifestarse en un servicio profesional donde prime la escucha antes que el juicio. Según el religioso, la reforma requiere voluntad y perseverancia para lograr que la fuerza sea utilizada estrictamente bajo el marco de la ley.
El rol de la familia y la seguridad ciudadana
El prelado vinculó la seguridad pública con la formación de valores en el hogar, señalando que la disciplina y la ética se aprenden desde la familia. Morel Diplán advirtió que el aumento de la violencia y la criminalidad juvenil responde, en parte, al debilitamiento de los vínculos familiares y al abandono social prolongado. Aunque reconoció que la pobreza no genera violencia por sí misma, subrayó que la falta de acompañamiento aumenta la vulnerabilidad de los jóvenes frente a fenómenos como las pandillas y la deserción escolar.
Responsabilidad compartida entre Estado y sociedad
El arzobispo aclaró que la seguridad ciudadana no es una tarea exclusiva de la institución policial, sino una responsabilidad que debe integrar al Estado mediante políticas sociales efectivas. Recordó que detrás de cada agente existe una familia que aguarda su regreso, por lo que la institución debe fundamentarse en valores como la honestidad, la justicia y la fe. Finalmente, reiteró que la ciudadanía espera un cuerpo policial que proteja la dignidad humana y enfrente la delincuencia con firmeza pero con absoluto respeto a la vida.
Fuente: Actualidad