Familiares exigen justicia tras asesinato de joven en Tamayo
A veinte días del fallecimiento de Chery Omar González Agramonte, sus allegados mantienen un llamado urgente a las autoridades para esclarecer el crimen. El joven de 21 años, hijo del abogado y comunicador Chery González, recibió tres disparos en la cabeza y el cuello mientras celebraba su cumpleaños el pasado 19 de julio. Tras permanecer cinco días en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Regional Universitario Jaime Mota en Barahona, la víctima perdió la vida, dejando a su familia en espera de resultados concretos en la investigación. Los parientes han señalado directamente a un individuo identificado como José Luis, alias “el Pachá”, como el presunto responsable, lamentando que hasta el momento no se haya ejecutado su apresamiento.
Intervenciones policiales en la zona cañera
Ante el incremento de la inseguridad en los bateyes de Tamayo, un contingente mixto de la Policía Nacional, la DNCD y otros organismos de seguridad realizó operativos este viernes. Las fuerzas del orden intervinieron puntos de venta de drogas en los bateyes Tres e Isabela, donde procedieron a derribar estructuras utilizadas para actividades ilícitas. Durante estas acciones, tres personas fueron detenidas en el batey Tres, mientras que agentes de Migración arrestaron a tres ciudadanos haitianos por falta de documentación legal. Los residentes de la zona han señalado al narcotráfico como el motor principal de la ola de violencia que afecta a comunidades como Santa María, Santana y los bateyes Tres, Cuatro y Cinco.
La preocupación social se agudiza debido a una serie de crímenes recientes que permanecen sin resolución judicial. Los comunitarios reportaron el asesinato de un hombre apodado “Tirson” en Santa María y la posterior muerte de su hermano “Sammy” en el batey Cuatro, presuntamente en un intercambio de disparos por represalia. Asimismo, el pasado cuatro de agosto, Pichardo Cuevas fue ultimado mientras dormía en su vivienda en el batey Cinco, un hecho que las versiones locales vinculan con una venganza familiar. Ante este panorama, los habitantes de la zona cañera exigen una presencia policial constante y medidas efectivas que logren frenar la zozobra que impera en sus comunidades.
Fuente: Actualidad