Gobierno dominicano ajusta políticas comerciales ante presiones de Estados Unidos
El Gobierno dominicano ha procedido a derogar el decreto que protegía la producción arrocera nacional, cediendo ante las exigencias de Washington para cumplir con el calendario de liberalización del DR-Cafta. La medida, formalizada mediante el Decreto 635-26 el pasado 9 de septiembre, eliminó la salvaguarda que limitaba las importaciones del cereal estadounidense. Esta decisión se produjo poco después de que la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) manifestara su interés en la anulación de dichas restricciones y en la apertura de negociaciones para un acuerdo de comercio recíproco.
Medidas arancelarias y trabajo forzoso
Las tensiones comerciales han escalado durante los últimos meses, incluyendo la imposición de aranceles adicionales por parte de la administración estadounidense. En julio de 2026, Estados Unidos aplicó una tarifa del 12.5 % a productos dominicanos bajo el argumento de deficiencias en la prohibición de mercancías vinculadas al trabajo forzoso. En respuesta, el presidente Luis Abinader emitió el Decreto 502-26 para establecer mecanismos de bloqueo a estos productos, aunque las pautas técnicas para su ejecución aún permanecen pendientes de elaboración por parte del Ministerio de Trabajo.
Gestiones diplomáticas y advertencias
Mientras el Ejecutivo busca mejores condiciones para las exportaciones locales a través de conversaciones con el USTR, la relación comercial enfrenta otros desafíos significativos. Además de las disputas arancelarias, la Embajada de Estados Unidos ha emitido alertas sobre el uso de equipos tecnológicos de diversas marcas chinas, señalando posibles riesgos de ciberseguridad. El Gobierno dominicano mantiene sus esfuerzos diplomáticos para intentar mitigar el impacto de estas políticas en la economía nacional, aunque hasta el momento los resultados concretos en la negociación de aranceles siguen siendo limitados.
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