La violencia intragénero persiste oculta bajo un manto de silencio social
La violencia intragénero representa una problemática compleja que afecta a parejas del mismo sexo, pero que carece de la visibilidad necesaria para su detección y prevención efectiva. Aunque instituciones y organizaciones LGTBIQ+ reconocen su existencia, el estigma y la falta de políticas públicas específicas dificultan que las víctimas busquen ayuda. Los testimonios de personas afectadas revelan dinámicas de control, chantaje emocional y agresiones físicas que suelen mantenerse en el ámbito privado por miedo o incomprensión.
Desafíos en la denuncia y el sistema judicial
El marco legal actual, que incluye el maltrato en parejas homosexuales dentro de la violencia familiar, no siempre garantiza una respuesta adecuada por parte de las autoridades. Víctimas como Mayte, quien sufrió abusos físicos y psicológicos debido a su situación de dependencia, han reportado una falta de recursos especializados y una respuesta judicial insuficiente. Muchos afectados optan por no denunciar, ya que el sistema a menudo no ofrece las garantías necesarias para proteger su integridad tras romper el vínculo con el agresor.
La abogada Ángeles Blanco señala que, si bien los estereotipos de género influyen en cómo se manifiesta la violencia, el objetivo central del agresor sigue siendo el control absoluto sobre la pareja. En el caso de los hombres, la masculinidad tóxica puede derivar en agresiones físicas, mientras que en las relaciones entre mujeres predominan mecanismos psicológicos y emocionales. Estas experiencias dejan secuelas profundas en la salud mental de quienes las padecen, incluyendo ansiedad crónica, depresión y dificultades para establecer nuevas relaciones de confianza.
Fuente: elpais.com