Persiste uso de violencia física y psicológica en crianza infantil dominicana
Un reciente estudio realizado por Unicef en municipios como Boca Chica, Barahona, Haina y Yamasá revela que la violencia contra menores sigue siendo una práctica común bajo la justificación de corregir comportamientos. A pesar de que apenas un 12.1 % de los cuidadores admite considerar necesario el castigo físico, los datos de Enhogar 2025 muestran que el 54.9 % de los niños entre uno y 14 años ha sido disciplinado mediante métodos violentos. Esta cifra se eleva al 61.4 % cuando se analiza específicamente el grupo de tres a cuatro años, evidenciando una marcada contradicción entre el discurso de los adultos y sus acciones reales.
Métodos de castigo y justificaciones sociales
La investigación detalla que los menores son castigados por situaciones cotidianas como negarse a realizar tareas domésticas, llorar o mostrar desobediencia. Las agresiones físicas documentadas incluyen desde palmadas y puñetazos hasta el uso de objetos como correas, varas, mangueras y utensilios de cocina. Además, se han identificado prácticas severas que obligan a los niños a permanecer de rodillas sobre superficies duras durante periodos prolongados. Muchos cuidadores justifican estas acciones como herramientas necesarias para la formación moral, perpetuando un ciclo donde la violencia es vista como un método legítimo de autoridad.
El fenómeno se ve reforzado por la presión social y la normalización de estas conductas en plataformas digitales, donde el castigo físico suele presentarse bajo un tono de humor o nostalgia. Esta transmisión intergeneracional del maltrato provoca que muchos adultos repliquen las correcciones que recibieron en su infancia, creyendo que fueron fundamentales para su éxito personal. Ante este panorama, expertos enfatizan la urgencia de promover la salud mental en los padres y fomentar modelos de crianza respetuosa que no confundan la ausencia de golpes con la permisividad.
Fuente: Actualidad