Procuradora desmiente penas de 60 años para médicos por mala práctica
La procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, calificó como un mito las versiones que sugieren que el nuevo Código Penal permite acumular penas de hasta 60 años de prisión por delitos culposos en el ejercicio de la medicina. Durante un seminario organizado por la Finjus, la funcionaria aclaró que dicha acumulación de condenas está reservada exclusivamente para crímenes graves ajenos a la práctica médica. Reynoso enfatizó que resulta imposible alcanzar esa magnitud de años por una negligencia profesional, desestimando las preocupaciones que han circulado en diversos sectores sobre la nueva normativa vigente desde agosto.
Precisiones sobre negligencia e imprudencia
La magistrada explicó que el nuevo Código Penal mantiene la esencia del anterior respecto a los delitos culposos, limitándose principalmente a un cambio en la numeración del artículo, que ahora es el 112. Definió la negligencia como la omisión de acciones obligatorias, como la revisión de signos vitales, mientras que calificó la imprudencia como la ejecución de procedimientos temerarios sin las debidas precauciones. Como ejemplo, citó casos de cirugías múltiples simultáneas que pueden derivar en complicaciones fatales, las cuales deben ser evaluadas bajo el criterio de haber cruzado la frontera del riesgo permitido.
Responsabilidad individual y uso de tecnología
Respecto a la responsabilidad de los centros de salud, la procuradora recordó que la responsabilidad penal es estrictamente individual e intransferible, por lo que no se puede presumir culpabilidad automática ante complicaciones quirúrgicas donde intervienen varios especialistas. Asimismo, aclaró que la legislación actual no prohíbe el uso de la aplicación WhatsApp para brindar indicaciones médicas a pacientes con los que el profesional mantiene una relación previa. Reynoso instó a los médicos y gestores sanitarios a comprender que cada caso clínico debe analizarse según sus circunstancias particulares y el nivel de riesgo inherente a cada intervención.
Fuente: Actualidad