Turismo dominicano se diversifica hacia segmentos de mayor poder adquisitivo
La industria turística en República Dominicana atraviesa una etapa de transformación marcada por la diversificación de su oferta y la atracción de visitantes con mayor capacidad de gasto. Según Juan Bancalari, presidente de Asonahores, el sector ha dejado atrás su dependencia exclusiva de los paquetes económicos para integrar marcas hoteleras de lujo y experiencias especializadas. Este cambio de modelo permite que algunas habitaciones alcancen tarifas de hasta 2,000 dólares, elevando el promedio de consumo por turista en el territorio nacional.
Evolución de destinos y segmentos especializados
El crecimiento del sector se apoya en el desarrollo de nichos como el turismo náutico, deportivo, gastronómico y de negocios, los cuales incentivan a los visitantes a explorar más allá de los complejos hoteleros. Destinos como Puerto Plata han consolidado su relevancia mediante el turismo de cruceros, mientras que Miches destaca como un fenómeno emergente que pasó de tener una presencia limitada a albergar hoteles de primer nivel en pocos años. Por su parte, zonas como Samaná y Cabrera aprovechan sus recursos naturales y propiedades de alto valor para atraer a un perfil de viajero interesado en el ecoturismo y el lujo.
La estrategia actual busca capitalizar las particularidades de cada región para mantener el ritmo de crecimiento que ha registrado el país en los últimos meses. La inversión en infraestructura inmobiliaria y hotelera, junto con la promoción de actividades como el golf, refuerza la competitividad del destino frente a otros mercados internacionales. Las autoridades del sector mantienen el enfoque en fortalecer la oferta gastronómica y las experiencias locales, elementos que consideran fundamentales para captar un gasto adicional durante la estadía de los turistas.
Fuente: Portada